El momento de continuar con nuestro roadtrip había llegado. Después de un rico desayuno y el posterior check out, dejamos Fulda. No sin antes hacer una parada para comprar muchas más botellas de agua. Era mayo, y si bien este año han sido pocos los días calurosos y soleados, del clima que tuvimos durante nuestros viajes por la parte más "norte" del sur de Alemania, es algo de lo que no podemos quejarnos.
Por alguna razón, en la ruta que habíamos planeado, aparecía Bischofsheim. Sin embargo, no teníamos claro por qué, o se nos había olvidado la razón por la cual lo apuntamos como parada "tentativa". La cosa es que, el gps nos mostraba un castillo en el área donde estábamos y queríamos visitarlo, pero no dábamos con el. Después de un par de minutos encontramos una vía que nos llevaba al lugar de parqueo más cercano. El castillo estaba a 10 minutos caminando desde el parqueadero.