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A hot weekend in Berlin 2015

Quizás no fue el único, pero si uno de los pocos fines de semana, en los que la temperatura y el nivel de humedad estuvieron tan elevados, al punto de ser poco aptos para seres vivos.  No estoy exagerando. El fin de semana del 4 de Julio de 2015, una ola de calor invadió gran parte de Europa. Y justo para ese fin de semana, semanas atrás, habíamos programado un viaje a Berlín. 

Para este viaje decidimos ir en bus y así ahorrarnos dolores de cabeza tratando de conseguir un lugar donde parquear o el tener que pagar precios elevados por noche de parqueo. Por supuesto también consideramos viajar en tren, pero la diferencia de precios era tan abismal, que el bus ganaba sobrado: en total pagamos por los dos ida y vuelta, lo que en tren costaba el ticket de ida de 1 persona. Afán por llegar no teníamos, pues ambos habíamos estado en Berlín, y la razón del viaje era burocrática, que decidimos complementar con turismo. Por eso pedimos la cita para un lunes. Y así utilizar sábado y domingo para recorrer Berlín, esta vez, juntos. Viajamos en un bus con todas las comodidades y climatizado, importantísimo para un día donde el calor era agobiante. Pasadas aproximadamente 4 horas llegamos a Berlín ZOB. 

Reichstagsgebäude

Bamberg, la ciudad de las siete colinas

Con tan buenos comentarios sobre la ciudad y el sin número de recomendaciones hechas por mis suegros, compañero de oficina y amigos; las ganas de llegar a Bamberg eran incontrolables. No veíamos la hora de recorrer su casco antiguo, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en el '93. Moríamos de ganas por conocer uno de los conjuntos urbanos antiguos más grandes e intactos de Europa, fotografiar algunas de las 2400 casas que han sido declaradas monumentos históricos, degustar platos típicos y disfrutar de una buena cerveza, en la que muchos llaman "la verdadera capital de la cerveza". En fin, de disfrutar de este lugar lleno de historia, de encanto, de detalles, de recuerdos y de vida. 

El buen tiempo nos seguía acompañando. Dejamos el auto en un Parkhaus, y caminamos dirección oficina de turismo en el centro histórico. Aunque teníamos guías, queríamos un plano general y plegable de la ciudad. En las oficinas de turismo es muy fácil conseguirlos, normalmente son gratis, y se consiguen en varios idiomas, o como mínimo, en inglés.

Desde la oficina de turismo ya era posible ver parte de uno de los lugares más destacados de la ciudad: el ayuntamiento antiguo y el Schloss Geyerswörth. El ayuntamiento antiguo o altes Rathaus en alemán, llama muchísimo la atención por su emplazamiento sobre un puente que atraviesa el río Regnitz, por su original y maravillosa arquitectura, y por los frescos pintados en sus fachadas. 
Existen varias versiones respecto a la construcción del mismo. Sin embargo, todas coinciden al afirmar que fue construído por los propios habitantes de Bamberg en 1440, y rediseñado al estilo barroco y rococó entre 1444-1756.

Pueblo de Sesslach

Las historias de viaje están bastante atrasadas. Dos estaciones han pasado, el año está casi por terminar, y yo todavía no acabo con los relatos del viaje a la parte más norte del sur de Alemania. Aunque no me molesta para nada que vayan atrasadas, por el contrario, en aquellos momentos en los que encuentro el tiempo y las ganas de sentarme a escribir, disfruto mucho al recordar lo vivido, los lugares visitados, los platos degustados, y por supuesto, el perderme entre hermosas fotografías, que le aportan un poco de luz y color a los días fríos y grises. 

En el relato de Coburg comenté que, habíamos decidido pasar la noche en un lugar central, que nos permitiera conocer tanto Coburg como Bamberg -destino final- y sus alrededores. Esto porque además de "matar dos pájaros de un solo tiro", aveces resulta un poco más económico hospedarse en pueblos cercanos al lugar de interés. Y sabes qué es lo mejor? que es posible cuentes con la fortuna de que ese pueblito resulte ser una joya, o también puede pasar todo lo contrario. Si resulta fatal, pues tampoco es que esté tan mal, al fin y al cabo solo llegarás a él a dormir. Pero, si resulta ser una joya, encantador y fotogénico, no puedes dejar pasar la oportunidad de recorrerlo, de fotografiarlo. 

Coburg

Siguiendo con nuestro viaje por la parte más norte del sur de Alemania, llegamos a Bayern.
Habíamos reservado una noche en un hotel estratégicamente ubicado, según los lugares que planeábamos visitar ese mismo día y el siguiente, y que además estuviera dentro del presupuesto destinado para este viaje. No esperábamos mucho ni del hotel, ni de la pequeña ciudad donde éste se encontraba. De ambos escribiré más adelante. 
Después de hacer el check in y de una "pequeña" pausa de 45 mins para refrescarnos y recargar energías, salimos en dirección Coburg. 

Plaza del mercado

Osterburg, Wasserkuppe y Rotes Moor

El momento de continuar con nuestro roadtrip había llegado. Después de un rico desayuno y el posterior check out, dejamos Fulda. No sin antes hacer una parada para comprar muchas más botellas de agua. Era mayo, y si bien este año han sido pocos los días calurosos y soleados, del clima que tuvimos durante nuestros viajes por la parte más "norte" del sur de Alemania, es algo de lo que no podemos quejarnos. 

Por alguna razón, en la ruta que habíamos planeado, aparecía Bischofsheim. Sin embargo, no teníamos claro por qué, o se nos había olvidado la razón por la cual lo apuntamos como parada "tentativa". La cosa es que, el gps nos mostraba un castillo en el área donde estábamos y queríamos visitarlo, pero no dábamos con el. Después de un par de minutos encontramos una vía que nos llevaba al lugar de parqueo más cercano. El castillo estaba a 10 minutos caminando desde el parqueadero.


Fulda, ciudad barroca

Una de las primeras actividades al aire libre que realizamos una vez el largo invierno se convirtió en historia, dándole paso a una primavera que, de vez en cuando, nos regaló días soleados y hermosos atardeceres, fue el irnos juntos a patinar y conocer pueblos cercanos a Hameln… Sí, en patines. 

Recuerdo que un domingo mientras patinábamos, a mí se me vino a la cabeza la idea de preguntarle a Mr D, que por qué no le decíamos a nuestros amigos en Bremen sobre armar un plan deportivo juntos, en patines o bici. Teniendo en mente la ciclovía que pasa por Hameln, hasta Bremen y continúa. Ok, Tan tan extremo no era el plan, pero yo si quería hacer algo juntos. 

Al llegar a casa, Mr D les envió un mensaje comentándoles la idea, idea que no les pareció del todo mal, solo que la chica le tiene miedo a andar en patines. :-( 
No sé cómo de un momento a otro la conversación se fue llenando de sugerencias sobre planes alternos y, fue así, como ese mismo día quedamos en hablar por Skype para discutir ideas y fechas. Al final decidimos ir en dirección sur de Alemania. La fecha? un puente de mayo… el destino? en realidad varios, empezando por Fulda. 


San Andrés Islas - Parte II

Hoy el día ha estado gris. Después de una semana casi entera pasada por sol y buen tiempo en general, el que de repente se aparezca un día gris, lo deja a uno fuera de base. Claro, que yo no me quejo. Ya D me había adelantado un poco sobre el famoso clima de abril, y no me tomó por sorpresa. No es que me disgusten los días grises, de hecho, en mi ciudad, donde el sol brilla y quema, y donde la humedad es tan elevada, yo era feliz con los días grises. Pero, sé que existen personas que se ven severamente afectadas por los mismos. Espero no convertirme en una de ellas con el paso del tiempo. 

Para ponerle un poco de color a este día, y porque además, me parece terrible que lo primero que encuentren las personas que visiten el blog durante este fin de semana, sea algo tan negativo como lo es la envidia, hoy escribiré la segunda parte sobre San Andrés islas. Si no haz leído la primera parte aún, te recomiendo leerla antes de continuar con la publicación de hoy. Así todo tendrá más sentido. 

Show de luces y sonidos en Detmold

Cada estación trae consigo su magia, sus cambios y una nueva oportunidad para renovarnos, tanto interior como exteriormente. A algunos les gustan unas estaciones más que otras. A mí particularmente me gustan todas, y trato de disfrutarlas al máximo. Considero el hecho de vivir en un país con las cuatro estaciones, una bendición. Con frecuencia, cuando de repente la naturaleza me sorprende con su belleza, bien sea con un hermoso atardecer, el verde de los árboles y campos, los colores de las flores, los animales o al ver a las personas sonreír y disfrutar; internamente doy gracias, gracias porque sé soy una afortunada. Qué bendición más grande el poder encontrar felicidad y disfrutar de las pequeñas cosas, estar en paz contigo mismo y sentirte amado. 

La primavera llegó, lenta y tímida, pero está aquí. Este fin de semana, más exactamente el domingo 29, cambiamos al horario de verano y adelantamos una hora nuestro reloj. Por estos lados, unos días brilla el sol y otros, como hoy, está todo gris y a ratos empieza a llover. En las ciudades empiezan a llevarse a cabo festivales y eventos al aire libre, típicos de la primavera y el verano. Como el Mystica Hamelon aquí en Hameln, y del cual les hablé hace un par de semanas, o como el show de luces que hoy les compartiré. Seguramente serán muchos más, así que, desde ya te invito a que de vez en cuando te pases por el blog, y visites tu categoría favorita: viajes y paseos, recetas, un poco sobre nosotros, conoce Hameln, etc. Estoy segura encontrarás algo que te llame la atención y disfrutes leyendo o conociendo a través de las fotos. 


El show de luces y sonidos se lleva a cabo en el monumento a Hermann -en español Arminio- ubicado al sur del bosque teutónico. Un área boscosa y preciosa que vale la pena visitar. El monumento, se erigió en el año 1875 en conmemoración a Hermann, pues a su mando y en ese mismo bosque, los alemanes ganaron una importante batalla contra los romanos, en el siglo 9 después de Cristo.   
Por su importancia y atractivo entorno, el lugar es visitado con mucha frecuencia. Recuerdo fue uno de los primeros lugares que visité junto a D en el otoño de 2013. Mis suegros viven relativamente cerca y ahora nosotros también. Claro, no tan cerca como ellos! :-)

30 lugares visitados, sueños cumplidos, propósitos alcanzados

Creo que en múltiples oportunidades lo he comentado: me siento una persona afortunada y bendecida. La vida me ha regalado innumerables bendiciones y cada vez que tengo la oportunidad, me tomo el tiempo para agradecerlo. Mi familia, mis amigos, los objetivos propuestos y alcanzados, los lugares visitados, las lecciones aprendidas, la buena salud, etc.

Para mi cumpleaños  número 30, planeaba hacer una lista de lugares visitados, sueños alcanzados y cosas hechas, que me han dejado alegrías y buenos recuerdos; desde cuando a mis 22 años, y después de haber terminado mis estudios universitarios, salí de casa de mis padres en búsqueda de la realización de mis sueños y en búsqueda de experiencias que me ayudaran a crecer en todos los aspectos de mi vida, y que de cierta manera, me ayudaran a convertirme en la persona que hoy soy, y a lograr todo lo que he logrado.

A diferencia de muchas personas de mi edad, en aquel entonces, a mi no me preocupaba encontrar un trabajo tan pronto me graduara. Creo que un año antes de terminar mis estudios universitarios, ya había decidido que me iría a Estados Unidos a perfeccionar mi inglés y sumergirme en la cultura americana. Ojo, no tenía ningún sueño americano, pero sí un serio interés por perfeccionar mi inglés, conocer una nueva cultura y viajar. Esa fue sin lugar a dudas, la mejor decisión de mi vida. Me lo propuse y lo logré. Nunca tuve miedo a nada. Un nuevo idioma, nuevas costumbres, nueva cultura. Mis más de dos años en USA me dejaron recuerdos para toda la vida, además de una segunda lengua que domino a la perfección y una red de amistades y contactos internacionales, que para mí, son un tesoro. Y, como la experiencia en USA me dejó con sed de más, meses después, me mudé a Barcelona. Esta vez, a relizar estudios de postgrado por dos años. Los viajes, las experiencias siginificativas y la creación de nuevas amistades, nunca pararon.

Realmente he sido afortunada. He experimentado ambos paises desde opticas que van más allá del plano turístico. He vivido, estudiado y trabajado en ambos lugares y lo que tales experiencias han aportado a mi vida, no tiene precio. A parte de eso, siempre me he sentido bienvenida, nunca rechazada o maltratada. Algo que preocupa a muchos cuando se van a otros paises. Y tampoco he tenido problemas de adaptación en ningun lugar en el que he vivido. Tengo una capacidad de adaptación bastante alta y rápida, tanto mental como fisicamente. Eso me ha ayudado exponencialmente. Uich, pero bueno, como verán, es un tema del cual podría escribir por horas. Mi idea inicial era la lista de 30 awesome things/places que he hecho/visitado, y aun no empiezo. Ugh! - Pero ok, sin más preambulo, la lista:

1- Viví por más de un año en el distrito de Oak Park. Lugar que muchos estudiantes de arquitectura y arquitectos deserían visitar por lo menos una vez en la vida, y del cual leí y escuché mucho, durante mis estudios de pregrado en arquitectura. Yo tuve la fortuna de llamarlo mi lugar de residencia por más de un año, recorrer sus calles, admirar el trabajo realizado por uno de los arquitectos americanos más famosos, recorrer las construcciones tanto interior como exteriormente, y también conocer la casa donde vivió el famoso escritor Ernest Hemingway. Vivir en Oak Park fue un sueño cumplido. Aparte que el distrito es realmente genial para vivir. Y a tan solo 30 minutos de Chicago.


Fin de año y mini vacaciones en Hochsauerland

El proyecto DIY nos dejó cansados. Para complemento, mis días rojos se acercaban y para el mes de diciembre, mi cuerpo decidió avisarme con un fuerte dolor de cabeza, acompañado de una sensibilidad bastante absurda. Todo me daba ganas de llorar. Principalmente todo aquello que me recordaba a mi familia, en particular a mi mamá. Por fortuna conozco muy bien a mi cuerpo, sé interpretar su forma de "comunicarse" conmigo y tengo control absoluto de mis emociones, o por lo menos eso intento. 

El 31 en la noche se suponía lo pasaríamos con amigos en Bielefeld, una ciudad ubicada a menos de 2 horas en auto desde Hameln. Pero, al caer la tarde y dadas las circunstancias anteriormente descritas, convencí a D de quedarnos en casa y recibir el año nuevo  tranquilos, zu zweit. Él lo pensó un poco y al final estuvo de acuerdo. Tampoco tenía ganas de conducir y la idea de quedarnos en casa, preparar algo sencillo pero delicioso -con las cosas que habíamos comprado para la raclette en Bielefeld- y tomar homemade mojitos, no le parecía tan mal. Con tiempo, llamó a los anfitriones y les hizo saber que no iríamos. Y así recibimos el 2015, juntos y con mucha ilusión. Esperanzados y con ganas de seguir luchando por nuestros sueños y nuestra felicidad. 

Feliz año nuevo!!

Schloss Brake, Lemgo

El domingo pasado estuvimos visitando a mis suegros, quienes viven a unos 40 minutos de Hameln. No los había vuelto a ver desde que nos despedimos en Bogotá el 23 de Agosto del presente año. Ambos son muy cariñosos y especiales conmigo. Siempre se llenan de emoción cuando los visitamos. Mi suegra siempre prepara deliciosas recetas y postres para compartir a la hora del té. Por otro lado mi suegro siempre tiene historias para contar, recomendaciones de lugares para visitar, etc. Este domingo no fue le excepción. 

Mientras hablábamos de temas varios -en alemán, of course!- mi suegro nos comentó que justo ese domingo en el castillo Brake, ubicado en Lemgo, una pequeña ciudad no muy lejos de donde viven mis suegros, se podía visitar el museo ubicado dentro del castillo, elegir trajes típicos del renacimiento y lucirlos al interior e inclusive al exterior del castillo para sacarse fotos o simplemente para "transportarse" un poco a esa época.  Nos pareció una buena idea, así que decidimos ir después de almuerzo. D nunca había visitado este lugar y yo si que menos. Mis suegros decidieron unirse al plan. 

Un ala del castillo

San Andrés Islas - Parte I

En San Andrés estuvimos del 12 al 15 de Agosto de 2014. Nuestra visita a San Andrés fue un regalo de bodas hecho por mi mamá, quien hace un par de años y junto a mi hermano, había visitado la isla y le había parecido un paraíso. Y eso fue lo que precisamente encontramos en tan maravillosa isla: un Paraíso!

San Andrés y su mar de siete colores, visto desde la primera iglesia bautista en América del sur